Clases y trabajo a distancia: el cuidado ocular

Clases y trabajo a distancia: el cuidado ocular

Debido a la pandemia por el Covid-19, hemos modificado, ya sea parcial o ligeramente, nuestra rutina. Algunos de nosotros ya no debemos levantarnos tan temprano para tomar un bus o subirnos a un carro para llegar a nuestro puesto de trabajo. La forma de trabajo y el estudio han cambiado en estos últimos seis meses, ya que les hemos abierto las puertas de nuestro hogar. Ahora, tanto los escolares como los universitarios toman sus clases en línea y con su computadora a la mano. Por otro lado, los adultos están trabajando desde casa. Esto trae muchos cambios y, también, ventajas y desventajas. A continuación, detallaré algunas medidas a tomar en cuenta por los adultos sobre el uso excesivo en los niños y adolescentes de las pantallas de los celulares, computadoras y televisores. Además, señalaré unas recomendaciones para el cuidado ocular.

Según el INEI, más del 90% de escolares de primaria y más del 80 de secundaria han recibido sus clases de manera virtual desde la emergencia nacional (Andina 2020).

Por lo tanto, el uso de la televisión para acceder a la plataforma Aprendo en Casa o de la computadora para las clases por internet ha aumentado considerablemente. Por ese motivo, el número de horas que los niños y adolescentes pasan frente a una pantalla es mayor que antes.

Esto sumado a la restricción de las salidas, paseos y reuniones, ya sea con amigos o familiares, solo aumenta la posibilidad aún más de pasar el rato frente a la computadora, tablet, celular o televisión. Por lo tanto, esto puede tener serias consecuencias.

En principio, la Academia Americana de Oftalmología Pediátrica recomienda que los menores de 2 años no tengan ningún contacto con alguna pantalla; los de 2 a 5 años, un máximo de 1 hora; y los de 6 a 12, una o dos horas (El Peruano 2020). Si no se toman estas precauciones, los pequeños del hogar podrían tener complicaciones oculares como intolerancia a la luz, la picazón, el síndrome de ojo seco y la sensación de cuerpo extraño.

Además, estar bastante tiempo frente a una pantalla aumenta la posibilidad de desarrollar miopías altas que, luego, pueden degenerar en el síndrome del ojo perezoso. Asimismo, la sobreestimulación del sistema nervioso lleva al pequeño a no dormir lo necesario.

Esto puede causar fatiga, irritabilidad, pérdida del apetito y alteraciones en la conducta (El País 2020). Por lo tanto, los padres de familia deben vigilar y limitar el tiempo que los niños y adolescentes paran frente a los aparatos electrónicos.

Dentro de las clases virtuales, los docentes pueden corregir estas acciones con algunos simples pasos. Por un lado, deben otorgar el tiempo necesario al estudiante para que se relaje y no esté demasiadas horas frente a la pantalla. Como serian, más recesos y oportunidad para que caminen, se relajen o coman un bocadillo. Por otro lado, realizar las clases con más participación del estudiante. En este caso, crear sesiones donde el alumno puede moverse, usar su físico, tener interacción con sus compañeros y aumentar la socialización dentro de la clase.

Ya en el hogar, los padres pueden escoger diversas medidas. Primero, para evitar la fatiga visual, el niño debe intercalar la visión de la pantalla cada 20 minutos con un objeto fuera de ella por solo 20 segundos. Segundo, el uso de anteojos especiales que protejan contra la luz es obligatorio si se estará frente a la computadora por más de cuatro horas seguidas al día. Tercero, las gotas artificiales pueden aplicarse para evitar el ojo seco. Por último, mejorar la iluminación con luz solar es el mejor antídoto contra la luz de la pantalla (El Peruano 2020).

Además de lo expuesto, el padre puede supervisar el progreso y uso de los aparatos electrónicos al colocar al niño en un espacio específico del hogar. Así, se puede evitar el uso excesivo, el ciberbullying y el acoso. También, darle una rutina al pequeño para que tenga tiempo para otras actividades: comer, descansar, bañarse, leer, arreglar su cuarto, etc. Ya si estará muchas horas frente a la computadora, se debe pensar en pausas activas de algunos minutos que contemplen pequeños ejercicios para el niño se distraiga y no pase tanto tiempo sentado.

Finalmente, en esta contingencia extraordinaria donde estamos pasando más tiempo en casa, es necesario tomar todas las precauciones necesarias. El sedentarismo, la casi inmovilización de las personas, el estrés por el encierro y el abuso de los aparatos electrónicos son cuestiones que tenemos que tener presente para evitarlos y confortar el día a día de la mejor manera, tanto para nosotros como para los más pequeños del hogar.

Por Luis Samamé Zapata